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jueves, 13 de enero de 2011
Bach y los comienzos del Rock
Es muy impresionante la potencia rítmica de estas piezas, son bailables, se pueden marcar con el pie constantemente, algo que con la música académica ha dejado de pasar hace tiempo, antes de que los compositores se aburran del tempo. Me parece súper potente la música clásica, no tan desivelica como el rock, cosa que no desmerece ni a uno ni a otro género. Debe de haber sido algo impactante escuchar estas piezas cercano el momento de su estreno. Debe de haberles abierto un mundo absolutamente nuevo a los que tuviesen la sensibilidad de escucharla, a los aristócratas pintarrajeados lo dudo.
sábado, 24 de julio de 2010
miércoles, 10 de febrero de 2010
Mendelssohn y la canción sin palabras.
Son piezas para piano en las que la línea mas aguda imita una voz, es decir una línea no muy compleja, cantable y melódica. Mientras la mano izquierda y parte de la derecha (la que no está ocupada con la melodía) se ocupan de un acompañamiento en secuencia, algo así como un "ostinatto". Una belleza inaugural que abordaron tambien Chopin y muchos románticos en sus piezas para piano.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
domingo, 1 de noviembre de 2009
Beethoven por Wagner IV

"El gozo de ejercer tal fuerza provoca, en el artista la ironía. Cualquier sufrimiento humano se desvanece ante la satisfacción infinita que le produce manejar a su antojo la existencia. Brahma, el creador del mundo se ríe de sí mismo, consciente de su propia ilusión. La inocencia recobrada juega maliciosamente con el aguijón de los pecados expiados: la conciencia liberada se burla del tormento que la obsesionó.
Jamás ha habido arte en el mundo capaz de producir creaciones equiparables en serenidad a las Sinfonías en la mayor y en fa mayor o a las obras, semejantes a aquellas por su inspiración, del periodo glorioso de su sordera total. Lo primero que experimenta el oyente es una sensación de liberación de todos los pecados; después, se da cuenta de que ha perdido el Paraíso y, de este modo regresa al mundo de las apariencias. Esas admirables obras nos invitan al arrepentimiento y a la expiación, en el sentido más profundo de la revelación divina. "
Jamás ha habido arte en el mundo capaz de producir creaciones equiparables en serenidad a las Sinfonías en la mayor y en fa mayor o a las obras, semejantes a aquellas por su inspiración, del periodo glorioso de su sordera total. Lo primero que experimenta el oyente es una sensación de liberación de todos los pecados; después, se da cuenta de que ha perdido el Paraíso y, de este modo regresa al mundo de las apariencias. Esas admirables obras nos invitan al arrepentimiento y a la expiación, en el sentido más profundo de la revelación divina. "
Beethoven por Wgner III

"¡Un músico sordo! -¿Es posible imaginar un pintor ciego? Mas sabemos quién es ese vidente que de pronto ha quedado ciego -se trata de Tiresias, para quien se ha velado el mundo de las apariencias y que, a cambio, percibe ahora con su mirada interior el fundamento de toda apariencia-. A él se parece ahora el músico que ha quedado sordo: ajeno ya a los fastidiosos ruidos de la vida, no oye sino sus armonías interiores, y desde lo más profundo de su alma aún se dirige a ese mundo, que para él permanece sumido en el silencio. De este modo el genio, liberado del no yo, se concentra -y se limita a su yo-. Y para quien mirase a Beethoven con los ojos de Tiresias, ¡qué milagro!, ¡que revelación! ¡Un mundo, viviendo entre los hombres! ¡El mundo en sí dentro de un hombre que vive!.
Desde ese momento, la visión del músico quedó iluminada por su alma. Proyectaba su mirada sobre las apariencias que, bañadas con su luz interior, se reflejaban, como por un prodigio, en su ser interior. Ahora únicamente contempla la esencia de las cosas, que las engalana con el resplandor sereno de la belleza. Ahora sabe lo que es el bosque, el riachuelo, la pradera, el cielo azul, la muchedumbre alegre, la pareja de enamorados, el canto de las aves, el discurrir de las nubes, el estallido de la tormenta, la dulce voluptuosidad de la quietud que renace. Entonces todo lo que ve el artista, todo lo que crea, está impregnado de esa maravillosa serenidad que se convierte, gracias a él, en el elemento propio de la música. Incluso el lamento, origen de todos los sonidos, se exhala con una sonrisa: el mundo ha recobrado su inocencia infantil..."Hoy estarás conmigo en el paraíso": -¿quién, al escuchar la Sinfonía Pastoral no se ha sentido muy cerca de esa llamada del redentor?" [...]
Desde ese momento, la visión del músico quedó iluminada por su alma. Proyectaba su mirada sobre las apariencias que, bañadas con su luz interior, se reflejaban, como por un prodigio, en su ser interior. Ahora únicamente contempla la esencia de las cosas, que las engalana con el resplandor sereno de la belleza. Ahora sabe lo que es el bosque, el riachuelo, la pradera, el cielo azul, la muchedumbre alegre, la pareja de enamorados, el canto de las aves, el discurrir de las nubes, el estallido de la tormenta, la dulce voluptuosidad de la quietud que renace. Entonces todo lo que ve el artista, todo lo que crea, está impregnado de esa maravillosa serenidad que se convierte, gracias a él, en el elemento propio de la música. Incluso el lamento, origen de todos los sonidos, se exhala con una sonrisa: el mundo ha recobrado su inocencia infantil..."Hoy estarás conmigo en el paraíso": -¿quién, al escuchar la Sinfonía Pastoral no se ha sentido muy cerca de esa llamada del redentor?" [...]
Beethoven por Wagner II (1870)

"...Mas nunca le agradó nada, excepto la pasión que le dominaba: jugar con las formas de su mundo interior con la habilidad de un mago. Y es que el mundo exterior se borró por completo para él, no porque la ceguera lo sustrajera a su mirada, sinó porque la sordera lo apartó en realidad de su oído. Era ése el único sentido por el que el mundo exterior ejercía aún algún poder sobre él. Pues para sus ojos ese mundo había muerto desde hacía largo tiempo. ¿Qué podía ver el soñador extasiado cuando recorría las bulliciosas calles de Viena, mirando fijamente hacia delante, con los ojos muy abiertos, guiado por el único mundo que aún permanecía vivo en él, el de la armonía?.
La aparición de la sordera, y su posterior agravamiento, es para él causa de un terrible tormento, que engendra una profunda melancolía. Sin embargo, una vez que el mal resulta irreversible, hasta llegar a impedirle seguir una ejecución musical, no se deshace en desgarradores lamentos. Tan sólo su relación con el mundo se verá afectada. Pero el mundo jamás había tenido el menor atractivo para él, y desde ese momento le dará la espalda con mayor firmeza... "
miércoles, 23 de septiembre de 2009
Beethoven por Wagner (Fragmento)
"A medida que iba perdiendo contacto con el mundo exterior, miraba con mayor lucidez hacia su mundo interior. A medida que va sabiendo cómo organizar su reino interior, impone con mayor seguridad sus exigencias al mundo exterior: pide a sus protectores que dejen de remunerar sus trabajos y que velen a cambio por que no tenga que preocuparse de nada y de este modo pueda trabajar únicamente para sí mismo. Y ocurrió -sin duda por vez primera en la vida de un músico- que ciertos insignes personajes se comprometieron generosamente a asegurarle esa independencia que reclamaba. Mozart anheló asimismo librarse de toda atadura mas, prematuramente consumido, fracasó en el intento. Sin duda no le fue dado disfrutar plenamente de ese inmenso favor, ni hacerlo de forma ininterrumpida: sin embargo, de ahí deriva la especial armonía que empezó a manifestarse desde ese momento en la vida del maestro, a pesar de lo excepcional del caso. Se sentía poderoso y sabía que no podría enfrentarse con el mundo más que siendo un hombre libre. Ese mundo tendría que aceptarlo tal cual era. Trataba a sus protectores de la nobleza con claro despotismo y no se podía sacar nada de él más que si así lo deseaba y cuando lo deseaba."
martes, 22 de septiembre de 2009
sábado, 8 de agosto de 2009
Schubert I, La calma entre los huracánes
Si se piensa en el contexto historico-musical en el que Schubert produjo su obra se puede pensar que es un clásico tardío, nacido en 1797 (tres años antes de que Beethoven estrenara su primera sinfonía y seis después de la muerte de Mozart) tiene mas que ver con Mozart que con Beethoven, quizás sea lo que Nietzche llama la "liviandad austriaca" que es mas agradable según el que la "pesadumbre alemana".
Schubert es un respiro de aire fresco entre el tumultuoso huracán Beethoveniano que arrasaba Viena por esos años en los que el escribió su obra, una obra práctica llena de música para piano, como este impromptu precioso tocado preciosamente por Horowitz, dúos, tríos, canciones, cuartetos de cuerda, etc. era un músico coloquial, un músico casi popular hablando en términos de hoy en día, que se juntaba con otros amigos músicos a tocar un poco de su música que suena precisamente como eso, como un agradable momento de belleza, en contraste a los tortuosos infiernos y los altos paraísos a los que Beethoven nos tiene acostumbrados.
sábado, 1 de agosto de 2009
Kreutzer, un ideal y el peso de la realidad
¿Quién era Beethoven?, ¿era clásico o romántico?, ¿la sordera le sobrevino por sífilis?, la realidad humana de ciertos personajes, artistas, científicos, gobernantes, de la historia es más intrigante y oculta que cualquier otra verdad física o científica. Se puede saber que el universo se expande, que Andrómeda chocara en una barbaridad de años con la Vía láctea pero no sabemos un secreto de alcoba entre dos personas.
¿Era esa desesperación de Beethoven que se palpita en su música nada más que la manifestación artística del ir perdiendo el sentido que le daba en cierto modo un sentido a su existencia?
Innegablemente era un neurótico tempestuoso, me hace acordar a Mingus haciendo un paralelismo que no debería. Caótico lleno de aspiraciones, agitaciones, odios, amores, persecuciones, dolor, para llegar después al triunfo final que sobreviene en los últimos movimientos de sus sinfonías, en las que la masa orquestal hace audible la plenitud de esa sensación.
Esta sonata me parece como la relación de anhelo y conflicto que hay entre la hermosa liviandad de un ideal y el corpulento y denso pero de la realidad. Que se hacen y deshacen en esta danza entre el piano y el violín.
Al escuchar obras como esta no puedo dejar de preguntarme eso, ¿Quién era Ludwig Van Beethoven?
martes, 14 de julio de 2009
Mozart, Cortazar y los dos tipos
Aparentemente había dos hombres del negocio editorial conversando detrás de la puerta de la habitación donde estaba internado Julio Cortazar, ya en su lecho de muerte consumido por una leucemia a los 69 años y medio. Conversaban sobre el, sobre donde harían las exequias, ¿en Buenos Aires o en Paris?, ¿lo llevarían primero a Bs. As. Y después lo devolverían a Paris?...
Julio estaba escuchando la charla de los dos mamarrachos y según cuentan le dijo a su primera mujer Aurora Bernardez: “Aurora, sacame estos tipos de aca y poneme el segundo movimiento del concierto para clarinete de Mozart…” Aurora así lo hizo.
Cuando terminó el movimiento Cortazar había muerto. Siempre pienso que en una nota especifica y puntual de este movimiento Cortazar murió jugando con Mozart y con quien los escucha y lee a ambos (en este caso yo) una rayuela que quizás no lleve al cielo, pero bueno…
¿Qué versión habrá escuchado?
El movimiento responde a la forma de concierto que algunos como Vivaldi impusieron en el Barroco, un primer movimiento vivo, un segundo tenue y calmo, y un tercero también vivo. Generalmente la música concertada y sinfónica de Mozart responde a esta forma, quien la quiebra totalmente unos años mas tarde es Beethoven, la sinfonía Eroica ( la tercera) es un buen ejemplo del contraste entre el clasismo de Mozart y el clasismo tardío (casi romanticismo) de Beethoven.
martes, 16 de junio de 2009
Gabriel Senanes, concierto para violín.
Una música excelente, la orquesta del teatro Colón estrenando una obra dedicada a Fernando Suarez paz (“canto negroriano”), un violinista de lo mejor que hubo en décadas anteriores, violinista de Piazzolla, de Troilo, entre otros, con este merecido homenaje en esta obra escrita y dedicada por Senanes para el.
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