jueves, 22 de julio de 2010
Blue in green
Hay un problema con este tema, aparentemente según Evans, el tema es suyo, pero en Kind of blue figura bajo la autoria de Miles, para mi es de Evans, es su estilo; Evans nunca le reclamo a Davis por eso, leí que una sola vez, en una reunión Evans le dijo a Miles que le iba a tener que dar algo de las regalías del tema y Davis saco veinticinco dollares de su bolsillo y se los dio. Igualmente, escuchen el tema que es una hermosura, probablemente gracias a cada uno de los músicos que intervinieron en el.
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miércoles, 14 de julio de 2010
Sobre las revoluciones en el arte.
“… Si basta romper con una costumbre para merecer el calificativo de revolucionario, todo músico tiene algo que decir y que sale, por decirlo así, de la convención establecida, deberá ser reputado como revolucionario. ¿Por qué cargar el diccionario de las bellas artes con este término retumbante y de violencia, cuando hay tantas palabras más apropiadas para designar la originalidad?...”
“… El arte es constructivo por esencia. La revolución implica una ruptura del equilibrio…”
Stravinsky, conferencias sobre poética musical en la Universidad de Harvard.
“… El arte es constructivo por esencia. La revolución implica una ruptura del equilibrio…”
Stravinsky, conferencias sobre poética musical en la Universidad de Harvard.
martes, 13 de julio de 2010
La idea del no pensar como cualidad interpretativa
Hay un vicio dentro del jazz que es exasperante para cierto tipo de músicos un poco mas amplios genéricamente, es el vicio de respetar como un dogma ideas que tienen ya sesenta años o incluso mas de antigüedad. Hay un empecinamiento blanco en sonar como los músicos negros que lleva a que el jazz sea desde hace mas de medio siglo un intento por trascender las barreras de, nada mas y nada menos, la raza (en el buen sentido de la palabra) es decir de la cultura milenaria. La cultura africana, su desinhibición, su manera de manejar la rítmica proveniente de sus danzas y rituales es muy distinta a nuestra forma occidental de pensar la música y entre sus elementos, la rítmica. Con el tiempo y gracias a compositores casi totalmente avocados a inventar y buscar nuevos caminos, el sentido del ritmo que deviene de la música occidental ha acrecentado su brecha con respecto a las músicas afroamericanas, populares en general. Tal y como sucedió con el latín después de la caída del imperio romano, cada lenguaje se va profundizando para distintos lugares de la expresión humana.
Lo raro es, según lo que escuché, que un músico de jazz es mucho, muchísimo más dogmático que los compositores y creadores contemporáneos. El argumento de un jazzista es el de hacer música lo mas hermosa y eficaz posible con la menor cantidad de elementos, argumento muy respetable. Pero hay una cierta desconfianza para con quienes no se han ganado una especie de derecho de piso, es decir para quienes no se han pasado quince años tocando las mismas canciones tradicionales o standards, lo cual lleva obviamente a una crisis de producción que hace que los compositores busquen otros rumbos.
La idea de dogma lleva al mandamiento de no pensar para tocar mejor, es un poco lo que Dalí decía de sí mismo cuando decía “Soy demasiado inteligente para ser un buen pintor”. Esa frase siempre me hace acordar a los sectarios de la música y del resto de las artes que van con su biblia ocultando, tambien en parte, un leve o grave falta de imaginación.
Tampoco estoy del todo de acuerdo con la idea de que cualquier cosa que nunca se halla compuesto y sea novedosa. Fuese necesariamente un paso evolutivo (si es que existe la evolución) en el devenir del arte musical, pero eso es para otro momento.
Lo raro es, según lo que escuché, que un músico de jazz es mucho, muchísimo más dogmático que los compositores y creadores contemporáneos. El argumento de un jazzista es el de hacer música lo mas hermosa y eficaz posible con la menor cantidad de elementos, argumento muy respetable. Pero hay una cierta desconfianza para con quienes no se han ganado una especie de derecho de piso, es decir para quienes no se han pasado quince años tocando las mismas canciones tradicionales o standards, lo cual lleva obviamente a una crisis de producción que hace que los compositores busquen otros rumbos.
La idea de dogma lleva al mandamiento de no pensar para tocar mejor, es un poco lo que Dalí decía de sí mismo cuando decía “Soy demasiado inteligente para ser un buen pintor”. Esa frase siempre me hace acordar a los sectarios de la música y del resto de las artes que van con su biblia ocultando, tambien en parte, un leve o grave falta de imaginación.
Tampoco estoy del todo de acuerdo con la idea de que cualquier cosa que nunca se halla compuesto y sea novedosa. Fuese necesariamente un paso evolutivo (si es que existe la evolución) en el devenir del arte musical, pero eso es para otro momento.
jueves, 8 de julio de 2010
Brad Mehldau improvisando con su tecladito
Esto es una idea de la forma lúdica y distendida con la que habría que tomarse la música, paradojicamente es la forma mas porductiva. Tambien entiendo que esta es una situación de distracción y eso.
martes, 6 de julio de 2010
Estamos tocando este jueves 8 de julio.
Estamos tocanto este jueves 8 de Julio a las 20hs en el "Espacio cultural nuestros hijos" Av. del libertador 8465, en el ciclo "Escenario jazz", junto con "Bonifato, Gonzales, Grasso trío". Si tienen ganas es gratuito, en el auditorio Federico García Lorca.
www.nuestrohijos.org.ar
Adrian Willaert
Contrapunto puro, muy hermoso. De este tipo de piezas antiguas se desprenden los tratados de contrapunto posteriores, como siempre la experimentación pura esta muy por encima que la teorización.
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